"La mentira extiende descaradamente sus alas
y la verdad ha sido proscrita;
las cloacas están abiertas y los hombres
respiran su pestilencia como un perfume."
STEFAN ZWEIG
¿Dijiste media verdad? dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad. No lo digo yo, son sabias palabras de ese humilde portavoz del saber popular que fue Antonio Machado. Viendo la actuación cínica y mentirosa de Mariano Rajoy, parece que las escribió para que fuesen escuchadas por éste. Por mucho que se empeñe, cuando presente su segunda batería de reformas, el pueblo no dirá nunca que dijo verdad, sino que mintió dos veces. Otra cosa es lo que digan sus incondicionales y los Medios de Desinformación. Y es a esto segundo a lo que me referiré en esta entrada.
Si echamos un rápido vistazo a los medios de información de este país, por muy benevolentes que seamos, nos encontramos con un panorama desolador. Quitando el Diario Público ( cuya más que probable quiebra ha agotado las reservas de champán en los cuarteles de la caverna mediática neoliberal de la que ya ni se salva El País) estarán conmigo en que todas esas medidas y recortes anunciados y los que están por venir, contarán con el apoyo incondicional de los medios de la carcundia. Hace ya meses que practican la censura ( ¿Alguien ha visto, por ejemplo en televisión en alguno de las decenas de sus canales, que en Grecia llevan encerrados cientos de obreros en una fábrica porque les quieren reducir el sueldo a la mitad? ¿ o que los transportistas paralizaron toda Sicilia por el aumento salvaje del gasóleo? ¿o de lo que está pasando en Portugal? ¿O de la SOPA o el ACTA, para censurar Internet? ) y esto no tiene viso de cambiar, sino de acentuarse porque ya ni siquiera se molestan en disimular. Además de censurar, desinforman con medias verdades o simplemente manipulan la realidad a su antojo. Y todo esto, con el silencio cómplice de la gran mayoría que estando dormida, acepta con resignación toda suerte de injusticias o acaba sencillamente sintiéndose culpable de los males que sufre la economía, asumiendo con culpa y como verdad, QUE NO ES OTRA COSA QUE UNA GRAN MENTIRA, que debemos pagar por haber vivido por encima de nuestras posibilidades y que no hay más solución que los recortes de salarios y de derechos como mandan las políticas neoliberales IMPUESTAS por los bancos y el Poder Financiero.
Llegados a este punto, se impone una pregunta como necesaria ¿ Por qué aceptamos con resignación lo que, manifiestamente, sabemos que va en contra de nosotros, de nuestros derechos, de nuestro más elemental sentido de la justicia? Porque estamos bajo el influjo de un potentísimo hechizo y si no nos desembarazamos pronto de él, acabaremos siendo arrastrados al abismo. Desde que somos niños, se nos educa para ser parte sumisa del entramado capitalista y cuando crecemos con el chip puesto, ya somos uno de ellos dispuestos a consumir y a defender los valores que lo sustentan. Adoptamos su lógica competidora, abrazamos la Fe en el Sistema y en ese Futuro que es Muerte y Mentira. Y cuando las cosas van mal, ponemos en práctica y hasta defendemos su peor cara: la del egoísmo, la del sálvese quien pueda, la de yo no tengo la culpa de lo que le pase al vecino, la de defender lo poco que tenemos. Cuando es eso precisamente lo que quiere el Sistema, que no miremos al de al lado ni a su miseria, como mucho que practiques la Caridad. Porque esa es la esencia del Sistema: aceptar con resignación la injusticia, la desigualdad y el egoísmo como parte de la naturaleza humana. Vamos, que somos así y no podemos ser de otra manera. Otros nos llaman, pecadores compulsivos.
Pero el Sistema no se para en colocarnos ese chip. Con fe inquebrantable en lo que les llena los bolsillos a costa de la explotación de los demás seres humanos, el Sistema despliega sobre sus súbditos ya alienados en su madurez, toda una propaganda social, jurídica y mediática que siga manteniendo vivo el Sueño del Éxito y la Fama al alcance de cualquiera, que el que no las alcanza es por su propia dejadez o incapacidad ..... ¿Cuántos, de verdad, alcanzan ese Éxito? ¿Un uno por ciento? ¿Menos, todavía? ¿Por qué entonces nos venden como alcanzable por todos lo que sólo alcanzan unos cuántos? En esa falsa Esperanza se cimenta el hechizo. De creer que podemos estar entre los elegidos. Pero la realidad es otra. A casi nadie se le cumple su Sueño. Inevitablemente, cuando por fin nos damos cuenta de esto, el resultado es una multitud de seres que consciente o inconscientemente, asumen su derrota y nace en ellos un hondo sentimiento de fracaso y de culpa. Entonces vemos al Sistema como un ente cuasi Divino, omnipotente y contra el que poco se puede hacer y menos luchar. De aquí viene la incapacidad de rebelarnos contra un Sistema que nos ha derrotado y que se alimenta del poder y del miedo que nosotros mismos le hemos otorgado. De ahí que aceptemos con pasividad sus dictados, por muy injustos que nos parezcan. Y si a esto le añadimos un potente aparato de adoctrinamiento y manipulación de la realidad objetiva, de las mentes y sentimientos de todos, el círculo se cierra.
Esta manipulación, ya fue denunciada en su día y con gran acierto, por Noam Chomsky en un manifiesto donde describe diez estrategias de manipulación de las que se vale el Sistema para que no despertemos nunca de ese Sueño. Linguista, filósofo y gran actvista, Chomsky es el padre de este nuevo catecismo que debería ser estudiado en las escuelas. Como sano propósito, no es mala idea. Mientras esto se produce o no, mientras dure la desinformación o censura de los medios, acudamos a los medios de información alternativos que por suerte o desgracia sólo se hallan en Internet. El día que censuren este último reducto de resistencia, le tendremos que echar imaginación. O volver a las barricadas.