Entre estos maestros de la luz- idez , Erich Fromm ocupa un lugar prominente. Integrante de la llamada Escuela de Frankfurt junto a personajes de la talla de Habermas, Adorno o Marcuse entre otros, a través de su extensa obra retrata con enorme acierto la alienación del individuo convertido en mercancía y abocado a la locura del consumismo olvidando lo que de auténtico hay en él. Autor que hoy recobra profética actualidad, viendo los derroteros abisales por los que el mundo discurre. Fromm supo conjugar con éxito el Psicoanálisis con el Marxismo, reflejado en libros magistrales como " Del Tener al Ser" , "El Amor a la Vida" , "La Vida Auténtica" , "El Miedo a la Libertad" , "El Humanismo como Utopía Real" o la conocidísima "El Arte de Amar". Obras todas ellas absolutamente recomendables, en las que Fromm analiza con rigor al hombre como individuo y como integrante de una humanidad que aún está por alcanzar lo mejor de sí misma.
Este video que he encontrado en la Red, creo que refleja con gran acierto una parte importante de su pensamiento. Recomiendo darle al "pause" por ir un poco acelerado y por aquello de la reflexión, tan olvidada en estos tiempos. Comprobarán la calidez y la calidad de su pensar. Es de esos autores que te acompañan toda la vida.
Verás prometeo, el día que hiciste esta entrada, yo desayuné con este credo, después de leerlo haciendo su pausas, pensé en el mundo expuesto en su humanidad con la solución regresiva, la sociedad en su mayor parte está constituida así, y pensé lo difícil que resulta nadar contracorriente, poner en cuestión esos valores predominantes que nos va empapando, y que, cuando te quieres dar cuenta, si pones en práctica el humanismo te consideran raro. Y voy más allá, por experiencia te diré que en muchas ocasiones la soledad es la única compañía que encuentras. Me refiero al artículo 27.- 'Creo que estos hombres de buena voluntad, no sólo deben hacerse una interpretación humana del mundo, sino que también deben señalar el camino y trabajar por su posible transformación : la interpretación sin voluntad de reforma es inútil ; la reforma sin previa interpretación es ciega.'
ResponderEliminarTe puedo hablar de pequeñas experiencias de intentar la transformación en escalas mínimas, y el esfuerzo que se necesita a veces produce la incertidumbre si merece la pena agotarse en esa transformación, cuando empleas el tiempo personal en trabajo social, cuando la mirada de la gran mayoria está contaminada de esa solución regresiva de la que habla Erich Fromm. Yo pensaba que dando ejemplo, las cosas cambiarían, pero la energía que se gasta es mucha, cuando no se tiene respaldo. De todo modos sigo pensando que es el único Credo con el que comulgo.
También te digo que busqué este Credo y lo pegué en mi muro de Facebook, para compartirlo.
Un gran abrazo.
No te quepa duda, Encarni, que la solución regresiva ha sido la "más utilizada" por el hombre para ordenar una convivencia siempre tambaleante y sólo a veces reconfortante. No obstante, no sería justo decir que no se ha mejorado. De la Segunda Guerra Mundial hasta hace muy poco, al menos en el mundo occidental, los progresos han sido palpables: mejoras en los derechos de la mujer, mayores libertades, asentamiento de los derechos laborales, un mayor grado de igualdad ... pero ya, ya sé que me vas a decir que con la que está cayendo, basta que alguien tire de la cadena para que todo lo conseguido acabe por el sumidero. Y es esa precisamente mi mayor preocupación. He dicho por activa y por pasiva, que esto no tiene ya remedio y sigo pensando lo mismo. Y será irremediable por la pasividad de la buena gente ( a la gente mala ni la cuento, son del otro bando) y porque el sistema ya no da más de sí mismo. Está podrido hasta el tuétano y sólo lo sostenía cierto grado de justicia social que hoy ya casi nadie defiende.
EliminarY no me extraña para nada ese sentimiento de soledad que te aqueja y además comparto. Impotencia y soledad, es el precio que se paga por renegar del pensamiento único. Cuando uno cree, como creedor y no como creyente, en valores como la solidaridad, el amor y la justicia, le está permitido el desánimo, pero nunca la derrota. Acabar vencido, ha de ser siempre un acto involuntario.
Tómate todos los respiros que quieras, pero sigue siendo tan ejemplar como eres. Debemos seguir intentándolo.
Y me parece una buena idea eso de colgar el Credo (éste y no el otro, ya me entiendes) en tu muro. A ver si entre todos los comprometidos, encendemos algunas luces que iluminen nuevos caminos y acabemos despertando.
Gracias, siempre es un placer tenerte por aquí. Por gente como tú, este blog respira aire fresco. Por gente como tú, el mundo es un poquito mejor.
Un sincero abrazo.
"Antiguo oficio humano éste de querer apagar la luz. ¿Te acuerdas de la última vez que creímos poder iluminar la noche?"
ResponderEliminarGioconda Belli
Encontramos ambas tendencias en el hombre, querer apagar o encender luces, vivir en regresión o crecimiento, crear o destruir. Siempre ha despertado mi interés llegar a comprender qué es aquello que nos mueve a caminar en una u otra dirección; la influencia social o familiar, la cultura, las propias aptitudes, son fundamentales, pero existe algo más que impulsa a algunas personas a ser conscientes de la trascendencia de su existencia y de los demás, la trascendencia de cada acto, lo que conlleva una necesidad de reflexión y de acción, aunque por más claro que lo tengamos nuestras acciones y pensamientos no siempre caminan con la unidad deseada y digamos que mostramos desajustes que continuamente vamos corrigiendo, no dejamos de aprender hasta el final del camino o al menos ésto sería lo deseable.
Ahora vivimos una etapa regresiva, de destrucción de lo construido. Asistimos a la destrucción de ideas que parecían formar parte del "consciente colectivo"; escucho en el día a día conversaciones de personas que comienzan a cuestionarse lo que parecía incuestionable, los derechos básicos lo son o deberían serlo, pero desgraciadamente la situación económica y política global están minando la conciencia y sesgando la libertad. El amor a la humanidad en situaciones como la que vivimos se ve cuestionado o reducido y puede transformarse en competencia o rivalidad (la opinión que tenemos sobre los inmigrantes acusa grandes diferencias si nos encontramos en fases de desarrollo o de crisis). Comparto con Encarni que el ejemplo, aunque es muy importante, no es suficiente y que la voluntad es fundamental, pero ¿cómo se inculca o desarrolla esa voluntad?
Un abrazo.
¿Qué pasa con la voluntad, preguntas? pues te respondo en una frase: sencillamente, está dormida o en casos extremos, anulada. Es una de las grandes victorias del Sistema, que hunde sus primeras raíces en un Sistema Educativo donde se prepara a los postulantes, tiernos y aún carentes de criterio, para abrazar la fe del capitalismo en todas sus facetas. El adoctrinamiento es muy similar al virus religioso que una vez inoculado, se puede mantener a raya, pero nunca desaparece del todo. Se forma a los futuribles para que sean Alguien en la Vida, en esa Vida mentirosa que ellos han creado como la única posible y así la venden. Sibilinamente, aunque a veces de forma grosera, fomentan la competitividad como algo bueno, pero también esto es mentira. No hay más que ver quiénes son los que "triunfan" en este supermercado: los que menos escrúpulos muestran no en competir, sino en aplastar, humillar y engañar al vecino. Así, ya enseñados, para hacerse Hombres de Provecho. Causa verdadero pavor ver esa multitud de pequeños consumidores desaforados, incansables peticionarios de su cuota de Sistema como una cantera inagotable de la que también somos responsables.
EliminarY si a todo esto le añadimos el constante bombardeo de re-adoctrinamiento a través de los Medios de Desinformación que apuntalan sin descanso el Sistema, no debe extrañarnos el enorme número de dormidos o engañados a quienes la voluntad (de querer algo distinto a lo dado) le ha sido adormecida o peor aún, anulada. De otra forma, no se entiende tanta pasividad ante tanto atropello y que incluso lleguemos a considerar que "merecemos" esos recortes de derechos. Por haber sido malos (cómo me huele esto a culpa y todos sabemos de dónde viene este sentimiento) y por haber vivido por encima de nuestras posibilidades. No sería exagerado hablar de voluntad secuestrada.
En cualquier caso, ya tengo preparada una nueva entrada en la que se explican estas estrategias de manipulación que mantienen nuestra voluntad secuestrada. Desvelar esto, creo que es de vital importancia ante lo que está sucediendo. Pronto la colgaré.
Y sí, Ana. Esto va de luces como bien señalas en la cita de Gioconda Belli: de luces apagadas, de algunas que hoy brillan en el anonimato, de penumbras, de luces potentísimas que alumbraron el camino del amor y la solidaridad, que entendieron que cooperando siempre se llega más lejos. Que siendo una gran familia, algún día comprenderemos esto.
No se nos olvide, que “las cosas son como son, y no como queremos verlas”, es del todo incompleta pues viene a asemejarse a aquello de “tienes toda la razón”… hay más formas de ver las cosas, como la razón misma y es que, dependiendo del punto de vista o mejor dicho, con el prisma que se “perciba” será muy diferente para uno, dos o miles de personas. Eso no quita la razón a nadie al decir que si el cielo se ve azul por la mañana, y negro por la noche, no sea algo flagrante: ahí, llevaríamos todos la razón… Si el niño pregunta a papá quién mató al abuelo, y el papá responde que en la guerra lo mataron “los malos”, seguro que acierta sea del bando que sea; entonces ¿Quiénes eran los “buenos” y quiénes los “malos”? : dos puntos de vista distintos y llevan razón al mismo tiempo… ¿o alguien se atrevería a decir que los malos eran los otros, y los de mi bando, éramos los buenos? ¡Difícil respuesta!, aunque yo tengo la mía; es decir, mi punto de vista.
ResponderEliminarHablas de lo auténtico del hombre, según Fromm, del consumismo que lo anula, que lo aliena… ¿de verdad que el hombre es auténtico? Creo que hace tiempo se perdió buscando horizontes, buscando la luz que lo guiase, y se entretuvo en aquel camino al tiempo que para no aburrirse, lanzaba piedras a la nada, y éstas eran repelidas como por una malla invisible, alcanzándole, sin saber muy bien qué ocurría: así lleva unos cuantos siglos y para entretenimiento, pasea santos en procesiones, disfruta con corridas de toros (¡Patrimonio cultural español!) e incluso es capaz de matar por una discusión sobre fútbol. ¿Que hay hombres auténticos? ¡No te quepa duda! Yo conozco gente auténtica, y me siento feliz por ello; es como mirar por la noche la estrellas, los astros: brillan, sí, pero en un oscuro vacío que las contiene, enorme, infinito… como el hombre auténtico, que brilla en una sociedad vacía y oscura: aquello oscuro, prevalece o se impone. Por ello, la sociedad está enferma, inmadura, inexperta, asustada… Fue Krishnamurti quien dijo “No es síntoma de buena salud, estar adaptado a una sociedad enferma”: sobran añadidos.
Uno de los mayores miedos a los que se enfrenta el hombre (no por ello el hombre auténtico), es el miedo a la libertad (ya lo mencionas…). Te recomiendo si no la has visto, la película “Easy Rider” de Dennis Hopper; si ya la has visto, sabrás a qué me refiero.
Un diez por Erich Fromm. Me ha encantado el vídeo, tu entrada… todo; pero es mi punto de vista que en este caso, coincide con el tuyo, con el de otros… ¡Qué difícil se hace convivir cuando se cree utilizar el sentido común, y no se llega al mismo lugar, tomando el mismo camino!
Seguiremos avanzando, los que creemos que se ha de continuar; si no, como dice la canción “A las barricadas…” Y no quiero ser agorero.
Un abrazo.
Verás, Utopazzo. Es hasta bueno que hayan tantas interpretaciones diversas sobre la realidad, todos sabemos que la diversidad enriquece y nos acerca a la verdad. Pero mucho me temo que el problema no está en esa multiplicidad de interpretaciones, sino en cómo se forman esas interpretaciones. Es decir, cuál es el origen de esa interpretación que finalmente presentamos como una opinión "nuestra". Creo que aquí reside el meollo de la cuestión. Son pocas, por no decir casi ninguna, las personas que PRIMERO reflexionamos sobre algo para formarnos una opinión propia o auténtica como diría Fromm. Causa verdadero espanto comprobar cómo, ante cualquier tema,corremos a leer a nuestro articulista favorito o a nuestro locutor de radio preferido para luego repetir como papagayos lo leído o escuchado ..... ¡que alguien diga que esto no es cierto, que es una mentira que me acabo de inventar! ves, esto se asemeja mucho a una verdad. Manejamos criterios estandares de interpretación que nos son totalmente ajenos y autoimpuestos. Lo más alejado de una sana reflexión como apuntaba Ana. Y así nos luce el pelo. Pero la cosa no acaba aquí. Entramos en el terreno de las creencias inculcadas. Las que nos grabaron a fuego de pequeños desde el ámbito familiar o desede el mismo Sistema ... ¡y cómo nos ufanamos de nuestras creencias! ¡ cómo las defendemos ... incluso a veces con la muerte! pero lo grave del asunto es que nos pavoneamos y hasta morimos por creencias .... ¡que ni siquiera SON NUESTRAS! Y ENCIMA LLAMAMOS PENSAR O REFLEXIONAR A TODA ESA SERIE DE RACIONALIZACIONES QUE A POSTERIORI HACEMOS PARA JUSTIFICAR LO QUE PREVIAMENTE CREEMOS COMO UN DOGMA INAMOVIBLE. ESTO ESTÁ MUY LÉJOS DE LO QUE FROMM LLAMABA AUTENTICIDAD. NO HAY MÁS QUE COMPROBAR LA CANTIDAD DE AUTOMATISMOS MENTALES CON LOS QUE DISCURRIMOS, LA DE FRASES HECHAS QUE MANEJAMOS, LA DE CREENCIAS QUE NO SON NUESTRAS Y RIGEN NUESTRAS VIDAS A VECES CON MANO DE HIERRO. Y ESTO SIN CONTAR QUE LA MAYORÍA DE OCASIONES NOS CONFORMAMOS SIN RUBOR CON HACER PROPIAS LAS OPINIONES DE OTROS ....
ResponderEliminarEn fin, Utopazzo, con estos mimbres, dónde queda sitio para la imaginación, para la disidencia, para olvidar lo mal hecho que aún muchos defienden como verdad inculcada y hasta revelada. Seguiremos en la brecha. Pocos, pero aquí estamos.